El jardín de la salud - Instituto de Estudios Naturales
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terapias salud madrid

El jardín de la salud

“Cuerpo, mente y emoción integrando el acceso a tu alma”

Por Jose Antonio Mansilla Jiménez

Profesor de IEN el Vergel y de IUMA

 

 

Día 1:  el arranque.

 

Cada día es una nueva oportunidad de experimentar en tu jardín de la salud, un lugar que no es exterior, sino que es tu propio cuerpo. Disfrutarlo te costará muy poco, de hecho es gratis, solo pagas con el compromiso que adquieres contigo mismo. De esto se trata meditar, de darte la oportunidad de verte, sentirte y de ser honesto con tu vida.

 

La meditación te pone en contacto con todo tu terreno fértil: tu cuerpo te ayuda a remover la tierra, a retirar toda la basura que acumulaste a nivel mental y emocional, a evitar que crezcan las malas hierbas (enfermedades y desequilibrios) y ayuda a que proliferen los verdaderos frutos de tu ser (creatividad, bienestar, fortaleza, coraje, buen humor…). Si además previamente realizas un pequeño calentamiento con ejercicios sencillos movilizando el cuerpo experimentarás un día completamente diferente.

 

Un estiramiento sencillo e ideal para empezar el día es el estiramiento milagroso. Es un ejercicio que estira toda tu columna y permite que fluya libremente el líquido cefalorraquídeo, con lo que se produce la lubricación y regeneración de tus articulaciones y el cerebro se oxigena mejor. Estirarás también tu sistema nervioso, un excelente preventivo para evitar ciáticas.

 

Para aprovechar todos estos beneficios lo único que debes hacer es  colocarte de pie con las piernas abiertas al ancho de tus hombros, elevar tus brazos rectos hacia arriba y mantenerlos pegados a los lados de tu cabeza. En la inhalación, siempre a través de tu nariz, estiras tus brazos hacia el cielo como si quisieras tocarlo y al exhalar, manteniendo tus rodillas estiradas y los pies mirando hacia el frente, vas a flexionarte permitiendo que el movimiento se produzca desde la parte baja de tu espalda. El objetivo del ejercicio es llevar tus manos al piso manteniendo siempre los brazos pegados a los lados de la cabeza, no pasa nada porque no llegues a tocar el suelo, lo importante es que el estiramiento lo hagas dentro de tus posibilidades. Al inhalar regresas de nuevo a la posición inicial tratando de estirar siempre tus brazos lo máximo posible hacia el cielo. El estiramiento milagroso es el arranque de tu sistema energético, el abono de tu tierra fértil, del cuerpo que te prepara para que  fluya libremente. Hazlo durante el amanecer, después simplemente siéntate cómodamente. Si tienes la posibilidad de hacerlo en la naturaleza o en la playa podrás descubrir los maravillosos colores que te brinda este planeta. Observar los colores del amanecer y el atardecer es contemplar el aura de la tierra. Cada color corresponde a uno de los centros energéticos que hay en tu ser. Meditar significa sentirte pleno e integrado a todo.

 

Si quieres y deseas aprender herramientas sencillas y saludables, no te pierdas nuestra serie de artículos. Te animamos también a hacer la formación de Health Coaching donde te acompañaremos en cada paso hacia el camino de tu salud. Nos vemos en el próximo capítulo.

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